Gracias Octubre.
Me enseñaste a soñar cada vez más grande.
Octubre, gracias.
Me enseñaste a dejar de contar los pasos, para poder enfocar mi atención en el camino, en el paisaje. Me mostraste la dirección y la intención.
Me encontraste con las barreras abajo, pero con un jardín lleno de dudas.
Jardín de sueños, de ideas, de anhelos y de dudas.
Muchas dudas.
Me hiciste regresar a los poemas y a las libretas rojas, me llenaste el alma de valentía y me pusiste una cuenta regresiva para tomar impulso.
Hiciste mis piernas más fuertes y me regalaste cada mañana una razón más para confiar y no bajar la guardia.
“Vamos, tú puedes, qué es lo peor que puede pasar” - Repetías una y otra y otra vez, en el silencio de mi interior.
Te escribí cartas, lloré, reí, disfruté y aprendí, de todo, pero más de mi.
Gracias porqué me enseñaste el valor de la perseverancia y sumaste a mi lista una nueva palabra, la palabra favorita; incansable.
¿Cómo me puede cansar de soñar y de sostener mis sueños?
Los sueños se viven, se habitan, se trabajan y se disfrutan.
Mucho.
Los sueños son un regalo, como tú.
Octubre, fuiste un regalo y una invitación.
Una invitación a hacer más, creer más, confiar más, dar más y estar dispuesta a más, mucho más, a crear más y mejor.
Y aunque me dolían los pies, me regalaste luz de luna al dormir y me recordaste porqué estoy aquí, con las uñas rojas y el pelo liso.
Justo te recordaba así, tan amable, inspirador y maestro. Y si hoy decido escribirte, es porqué no sé que hacer con tanta gratitud.
Octubre, aroma jazmín, lluvia de hojas y flores, carcajadas e ideas voladas, con personas mágicas y momentos especiales, café caliente, mañanas y cielos eternos.
Gracias porqué me regalaste claridad para aquello que mi mente lógica no entendía, porqué aunque mi corazón se partió en mil pedazos, me tomaste fuerte y me regalaste esperanza.
Gracias Octubre porqué me enseñaste a soñar aún más grande.
Más, más, más.
Y a dudar menos, mucho menos.
Un número más, un paso más, una palabra más, un logro más.
Un mes más.
Mes mágico, próspero, lleno de regalos.
Regalos que traen consigo más regalos.
Octubre, te estoy amando.
Cuenta regresiva.


