Soñar, crear, repetir.
Un paso a la vez, gigante, y bien dado.
Muy pocos saben porque estoy aquí, muy pocos saben porqué me hice una cuenta en esta plataforma, fue más como una muestra de amor a las miles de páginas llenas de letras hormiga. Mi afán de mejorar mi comunicación con el mundo exterior y mejorar la comunicación con mi corazón.
He escrito muchas páginas agradeciendo todo lo que tengo, todo lo que es y lo que no es. Lo que he dejado que sucediera y la confianza que tengo en cada paso que doy. Por cada persona que me ha acompañado en esta aventura, por cada persona que me elige, me contribuye y me enseña, por cada persona que se ha ido y se ha quedado para acompañar mi sueños y hacer el camino más ameno.
Pero es que es imposible no sentir el corazón rebosando de gratitud, y aunque muchas veces me tiemblan las piernas, me doy cuenta que no podía caber en un molde, en un envase con una sola etiqueta, siempre supe que sería mucho más y que podía crear mucho más.
Y no es mentira que ha sido todo un reto, cuestionarme, re-plantearme, y desafiar mi manera de existir y habitar.
Dónde estoy, quién soy, qué hago, qué creo y qué revoluciono. Nunca me había sentido tan segura y tan a salvo en un espacio, un espacio que elijo todos los días, que me sostiene, me abraza fuerte y me envía múltiples recordatorios de que lo estoy haciendo bien, muy bien.
Y es curioso, porque hace 6 meses atrás, mi vida era totalmente diferente. Todavía recuerdo que uno de mis propósitos al comenzar el año fue “Tener la capacidad de recibir y procesar información”. Hice planas con esta frase, pensar en las múltiples habilidades que me tocaba desarrollar, porque sabía y sé que antes de “tener”, primero tenía que “SER”.
Y no me refiero a la tendencia de “that girl”, aunque me encante, porqué va mucho más allá de la mujer disciplinada y comprometida que todas queremos ser. Se trata de las ganas de elegir nuestros sueños todos los días, de hacer ese 1% que toca para ir construyendo el castillo; ladrillo por ladrillo con mucho amor, paciencia y dedicación.
Soñar, crear, repetir.
Gracias Universo, porque tengo la capacidad de recibir información, procesarla y crear algo mucho más grandioso. Y se repite.
Con “recibir información” me refiero a las tomas de conciencia, o a esos momentos donde “nos cae el 20”, y una luz ilumina tu mente. Y la reacción es como “woooow, porqué no lo había pensando antes”.
Algo difícil de entender, pero delicioso de recibir.
Poder ver puertas donde antes solo podía ver muros, muros que convertí en ventanas, muros que pinté de colores y colores que me cambiaron la perspectiva y la vida entera.
Por estos ojos que pueden ver posibilidades y esta mente que puede crear posibilidades, un paso a la vez, gigante, y bien dado.


